
Saludos al recién nacido 2009... y a quien quiera que lea esto (Si hay alguien que se atreva).
Fiestas, fiestas, comer, comer... bufff. ¡Ganas tengo de volver al hervidito!.
Está claro, o por lo menos lo está para servidora, que estas fiestas Navideñas son básicamente para estar con la familia y disfrutar juntos. Sin menospreciar a los amigos, que con ellos se pasa también muy bien.
Dicen que la familia viene impuesta y que los amigos se eligen. Pues estoy de acuerdo hasta cierto punto; pienso que los amigos los elige el corazón, pero la familia... ¡la familia la elige el alma!. La familia te hace crecer (los amigos también, cómo no!), te hace aprender, a pasar cosas por alto (no darles importancia) simplemente por eso, porque es tu familia (caramba... si con los amigos también se hace esto...Claro, en realidad son familia, sólo que no vivimos bajo el mismo techo!)
Pero la familia de sangre...
Si ya de por sí es importante vivir con consciencia el presente porque cada momento es irrepetible, cuánto más cuando se está de reunión con la familia (y si no que se lo digan a Don Vito Corleone... ja,ja...).
Una vez más, en la reunión de hoy me abstraía de la escena y observaba a unos y otros en las conversaciones que mantenían. Veía la vehemencia de unos, o el pasotismo de algún otros en algún momento dado... observaba a mi Gatófero... a la niña, que luego le he hecho unos muñequitos con los corchos de las botellas de champañ y unas servilletas de papel y nos lo hemos pasado pipa, las dos... las risas, los comentarios... y mentalmente les he ido diciendo a cada uno cuánto les quiero!. Les doy las gracias por lo bien que han acogido a mi Gatófero, que me consta que le aprecian.
Doy gracias a Dios por tántas cosas...! pero sobre todo por mi familia, que no la cambio por nada!.