domingo, 30 de noviembre de 2008

AMISTAD

Cuando se conoce a una persona, nunca sabemos la importancia que va a tener para nosotros, si será alguien de paso por nuestra vida o si será alguien que va a pasar a formar parte de ella.
Conocí a una chica, compañera de clase, alta y delgada con el pelo rizado. Por casualidades de la vida resultó que vivíamos por el mismo barrio y al salir de clase nos ibamos juntas en su flamante "600" y muy amablemente me dejaba en casa.
Ella era cantante. Recuerdo una vez que fui a verla actuar en San Paul´s. Supongo que cantaría más canciones (lógicamente) pero hay una que se me quedó grabada, "Piel de diciembre" de Betty Missiego.
La canción me encanta y ella la cantó muy bien. Siempre que escucho esta canción me acuerdo de ella y de aquella época.
Cuando se iba de gira tenía que faltar a clase. Yo le pasaba los apuntes de los días que faltaba, con dos esperanzas; que le sirviesen de algo y... ¡que entendiese mi letra!.
Pasó el tiempo; los estudios terminaron y...nos perdimos la pista.
Pero eso no quita para que me acordase mucho de ella. Además, cerca de mi casa había una droguería que se llamaba como ella.
Pero un día recibí una llamada suya ¡caramba, qué alegrón!. Nos pusimos al día de las cosas que había pasado, ella se había ido a vivir más lejos, me dijo que tenía una sorpresa para darme... y en ese momento lloró la sorpresa! Pues sí; tenía una hija.
Quedamos un día y la conocí. ¡Mira que quiero yo a esa cría! Pero... pasó más tiempo y el río de la vida volvió a arrastrarnos y nos volvimos a perder la pista. No me preguntes por qué!
Pero estábamos destinadas a reencontrarnos, pues, por rollo que no viene al caso, un día vi su nombre escrito en un sitio, acabé de trabajar y fui a verla.
Huau! qué alegría...para las dos, pues ella estaba un pelín chunguilla y creo que también se alegró de verme.
De eso ya ha pasado mucho tiempo. Pero esta vez en el río había una barca y la corriente no nos volvió a arrastrar.
Muchas cosas nos han pasado a las dos. Hemos compartido momentos buenos y momentos menos buenos pero cuando una flaquea, la otra le da ánimos... y así se capean temporales.
A veces nos tiramos más de una hora charlando por teléfono, y cuando nos despedimos igual decimos "Bueno, ya hablaremos". Luego nos reimos.
Bueno, creo que queda claro que no es una persona de "paso"!.
GRACIAS NATI, AMIGA DEL ALMA, POR FORMAR PARTE DE MI VIDA.

1 comentario:

Curiosa dijo...

Pues sí... me gusta... el blog, y lo que cuentas... yo tambien la conozco, y tengo que reconocer, que es una persona extraordinaria... y eso que yo la conocí más tarde... y a tí... y estoy de acuerdo en que ciertas amistades están más que pronosticadas, y eso es así por mi propia experiencia, y porque creo firmemente que la amistad no entiende de tiempo, ni de edades.
Siempre con el mismo cariño, la otra.., la tercera.., la que cierra el triángulo.